
10 litros de cafeina y 20 gramos de nicotina más tarde acabaron los examenes.
Todo un año de trabajo comprimido en unas semanas, todo un año de deportes perdidos en 2 kilos de grasa, horarios de sueño totalmente caóticos, humor incontrolable, pura mierda por los suelos.
El sudor hidrata el polvo que muerdes, el mismo que se cuela entre tus pupilas y disuelve tus lentillas. Has perdido el ánimo. Se ha disuelto como un terrón de azucar rociado de absenta. Solo te mantiene despierto la promesa de que existía algo que te hacía sonreir. Encuentras mil cosas mal hechas por las que protestar, pero ya te da igual. Sigues arrastrandote por ese tunel que cada vez se hace más estrecho; como un embudo hacía la luz. Simplemente empujas, como una bestia sin cerebro.
Y de repente con una onomatopeya sin sonido todo acaba.
Sin entender muy bien como ni porque te encuentras tostandote al sol en una bonita playa llena de colillas. Pero no haces más preguntas y disfrutas del momento.
Solo en un atísbo de pensamiento te preguntas si eres dueño de tu destino, pero se esfuma al leer la promesa de que pronto llegarán las olas.
lunes, 29 de junio de 2009
Calgary
viernes, 26 de junio de 2009
Quejarse o luchar.
Desde luego si él puede hacer lo mismo que nosotros estando así, da mucho que pensar sobre lo que hacemos con nuestro cuerpo...
jueves, 25 de junio de 2009
La vida es una tómbola
Cuando Mano Negra empezaba a ser reconocido en Francia Maradonna arrasaba en el cesped. Ahora Manu Chao es multimillonario y va en solitario por el mundo ganando una pastufaca en cada concierto, pagado por miles de perroflautas fanáticos, y Diego Armando no es ni la sombra de sí mismo. No creo ni que se entere de que va la canción.
De verdad que la vida es una tómbola...
sábado, 20 de junio de 2009
Oh garabato
viernes, 19 de junio de 2009
Crash

Al llegar a la universidad caminaba por las calles como un niño con zapatos nuevos.
Pronto las fachadas se llenaron, como si una fuente de apósitos se vertiera sobre las palabras; impersonal, inalcanzable, incoherente, irrelevante..
Aprendió a conservar sus motivos. No sabía porque pero era incapaz de aceptar sus cometidos.
A veces cerraba los ojos e indagaba. Nadaba durante horas en el oceano oscuro de su mente, en una noche sin estrellas donde sólo la luna, como un gran foco, iluminaba la superficie del agua. Tomaba aire y se sumergía; profundo, muy profundo. Buscaba sus razones, sus porqués. El equilibrio entre motivaciones y obligaciones era como el baile del coral con las corrientes. El fondo era una bola dura, negra y rugosa. Un foco caliente, la esencia de ese mar. No era capaz de penetrarla pero era sujeto a su atracción.
Esa materia oscura era el motor que le obligaba a liberarse. Él lo sabía, siempre había tenido que llevar la contraria.
Estudiaba en los viajes. Los viajes lo mantenían en paz, libre de pertenecer más que al tiempo. Pronto empezó a no poder estudiar si no era en el vagón de un tren o junto a la ventana de un avión. Viajaba a cualquier parte; buscaba vuelos baratos, de los de última hora. La última plaza; embarco en 5 minutos, por menos de lo que cuesta un café. En una ocasión el recuento final de tasas le hizo ganar el dinero del almuerzo de vuelta.
Así en la epoca evaluativa, mientras todos se encerraban en sus salas de estudio; él desayunaba en Dubai y cenaba en Estanbúl. La distancia del viaje proporcional al peso de los apuntes.
Su familia no sabía nada, sus compañeros de clase tampoco. Iba aprobando, como quien rellena los crucigramas del periódico día tras día. Hasta el día de su último examen.
Como era habitual, llenó su maleta con apuntes y partió. Era el último paso, la última clausula del contrato, el último día de penitencia, la víspera de la condicional.
El billete de vuelta caducó sin que volviera a pisar el anden de salida; nunca volvió.
viernes, 12 de junio de 2009
Sinestesia
1 - blanco
2 - azul
3 - amarillo
4 - marron rojizo
5 - verde
6 - rojo
7 - violeta oscuro
8 - negro
9 - naranja
ahora vosotros
jueves, 11 de junio de 2009
martes, 9 de junio de 2009
viernes, 5 de junio de 2009
Freemen
El hombre se compone de cuerpo y mente. La mente no tiene limites, nadie puede esclavizar el espiritu de otra persona, pueden hacernos daño, coaccionarnos o manipularnos, pero no existen grilletes que impidan que una persona piense lo que quiera. Sin embargo la mente es sirviente de la prisión del cuerpo. Podemos imaginar que volamos, pero no podemos volar. Pese a ello, hay veces que el empeño está por encima de las limitaciones, que la voluntad de liberarnos de nuestras limitaciones está por encima de las mismas.
Y así algunos consiguen sobrepasar sus limites, llegar donde nadie había llegado antes.
Este post va dedicado a aquellos que con su dedicación y esfuerzo nos demostraron que despues de cada logro hay un nivel más que alcanzar. O como se dice entre los practicantes; a los verdaderos freeman.
Shane McConkey era uno de los mayores esquiadores de la historia. Era especialmente conocido por combinar el esqui con el salto base, pudiendo esquiar lineas que acababan en barrancos de cientos de metros.
Tambien fue muy conocido por apostar por el uso de esquis mucho más amplios en el freeride (esquiar nieve virgen polvo fuera de pista) que popularizaron y facilitaron el freeride, y por meter muchisimo buen rollo en la disciplina. Shane siempre metía alguna coña en sus videos. Su última aparición fue en Claim, una de las mejores peliculas de ski de las últimas décadas, que cambia la óptica del esqui de un deporte de competición para estirados por la busqueda de otra forma de diversión y de superación.
Trabajó entre otras cosas para las escenas de acción de James Bond.
Murió el 26 de Marzo de 2009 practicando salto base en Italia. Los esquís se le enredaron con los cables del paracaidas y calló irremediablemente hasta el suelo. Dejó una hija de 3 años.
Rodney Mullen es el arquetipo del skater; toda una vida dedicada a la tabla con ruedas. Se considera el padre del street skate. Con solo 10 años ganó su primera competición de skate, y a los 14 había ganado más de 30 torneos y derrotado al campeón del mundo. Con 22 años dejó sus estudios de ingeniería biomédica y se dedicó al mundo del skate. Hoy día vive apartado de competiciones y eventos, patinando para él mismo e inventando nuevos trucos.
Dan Osman fue un practicante de deportes extremos como la escalada natural o sin cuerda, o la caída libre controlada (saltar un acantilado de hasta cientos de metros y al final ser frenado por una cuerda de seguridad), con una marca de 400 metros. Llevaba una vida bohemia, trabajando raramente y llegando a vivir durante meses en una casa construida en un árbol. Protagonizó varios vídeos de escalada natural contribuyendo a la popularización de esta especialidad.
Murió en 1998 en un salto desde un acantilado. Un mal calculo hizo que las cuerdas se enredaran y se partieran al fundirse por la fricción.
Me gustaría saber que se siente al verte a cientos de metros de altura, con solo el vacío bajo tu cuerpo, cayendo y sabiendo que vas a morir.
lunes, 1 de junio de 2009
Waltzing Matilda

Hay una contrapartida al conocimiento y es el hastío. Hablo de la sensación de dejadez que te deja el conocer de antemano el final de una historia. Y este cansa particularmente cuando es la historia de tu vida. La capacidad de planificación suele considerarse una virtud pero dilatada resulta un handicap. Especialmente cuando la falta de disciplina producto de una vida de excesos te lleva a la adicción a lo sorprendente y lo nuevo.
Así mientras el sol está en lo alto construimos el tejido de un futuro más que determinado, sin más incertidumbre que cual será el ganador de la carrera de este sábado o que ocurrirá en el siguiente capitulo de la serie que estamos viendo. Trabajar, producir, desarrollar, cumplir, ordenar, recibir, enviar...
Y cuando la luz celeste da paso a la oscuridad algo se agita en nosotros. Igual que la luna mueve las mareas, las estrellas nos recuerdan la futilidad de esta vida de hormigas. Entonces hacemos algo que no hemos hecho en todo el día. Empezamos a pensar por nosotros. Vemos la tele, vamos al cine, a tomar una copa, a bailar, a consumir drogas, a tomar otra copa, a ligar, a tomar más droga, a acosar, a pelearnos, a tomar más de lo que sea, a otro lado, de putas, a robar un coche o quemar un vagabundo.
Algunos mantienen un equilibrio precario hasta la muerte. Especialmente los que no llegan al exceso de ninguna de las partes de la balanza.
Otros tienen la mala suerte de ser conscientes de que esta doble vida sobre la cuerda floja no es más que el camino más seguro hacia la muerte.
Entonces salen de la caja que llamamos la vida real, y empiezan a descubrir el mundo por si mismos y no a través de las lentes de los demás.
Pensar en nosotros, y no por nosotros, es un ejercicio de sinceridad que solo se alcanza eliminando la influencia externa. Y esta a su vez no se puede eliminar si no es comprendiendola: desmontandola.
El resultado final es que en la vida no importa el que; si no el como, puesto que lo que se debe de hacer no depende de nosotros, pero si la elección de hacerlo de la mejor manera que podamos, y no de la mejor manera que sepamos.
No busqueis afirmación en los demás. No midais vuestra habilidad en función de la gente que pisais y la que os pisa. No seais un elemento más en un mundo relativo.
Porque perdeis vuestro tiempo.